Aprendiendo a soltar
Olvidar... se dice que es necesario para poder avanzar. Olvidar también es perder una parte de ti, decirle adiós a aquella persona que eras cuando estabas con quien hoy pretendes no recordar, puede que te gustara más o menos de lo que te gustas hoy pero si decides soltar, tienes que comprender que también se irá ya sea para bien o para mal. Y es que llevo tanto tiempo aferrándome a ti, que no sé con exactitud si es a ti a quien extraño o si es a quien era cuando estaba contigo. Como empezar a olvidarte si sigues presente, si cuando intento fingir que el pasado que tenemos en común jamás existió me aparecen tus fotos recordándome que ahí donde ahora hay alguien antes era mi lugar. Y el problema no es que te fueras, es que no te has ido del todo. El problema es que me dejaste pero nunca me dijiste adiós. Tu adiós se disfrazó de una amistad a medias, de un "sigamos como siempre" mientras te ibas alejando del "nosotras" que no recuerdo exactamente en que momen...